La mediación nacional se aplica a controversias surgidas dentro de un mismo Estado y reguladas por la legislación interna correspondiente. En el Perú, constituye un mecanismo eficaz para la gestión y resolución de conflictos en ámbitos civiles, comerciales, empresariales, contractuales y otros en los que las partes optan por una solución consensuada.
La mediación nacional se caracteriza por su flexibilidad, confidencialidad y celeridad, permitiendo a las partes preservar sus relaciones personales o comerciales y alcanzar acuerdos adaptados a sus intereses, sin necesidad de recurrir a procesos judiciales prolongados.